
The ocean, de Richard Hawley, es mi último descubrimiento. Últimamente la cosa va de casualidades y encuentros, y este es uno de ellos. Con una voz profunda que por alguna razón me recuerda a la elegancia de Louie Austen, también salido como de una máquina del tiempo, me deja cierto regusto anacrónico de lo intensas que pueden ser algunas cosas por insignificantes que parezcan…dan ganas de dejarlo todo e irse a casar a las Vegas…porqué no…aunque lo del disfraz de marilyn y elvis mejor en otro momento…



